A ella le han dedicado grandes obras. Por ella han pasado numerosos personajes ilustres. Ella misma es exponente de las seis (o siete) artes. Y, este año, está de celebración. La Gran Vía de Madrid cumple 100 años.
Envidia de otras calles de la capital, la arteria madrileña se permite, incluso, el lujo de tomarse un descanso. Cierra al tráfico el lunes 5 de abril entre Cibeles y Plaza de España, desde las 11:00 hasta las 14:00, para recibir a los Reyes, encargados de presidir la ceremonia.
A principios del siglo XX, con Alfonso XIII como rey de España, se expropiaron 330 edificios y unas 30 manzanas. Éste fue el comienzo de la Gran Vía, con la intención de mejorar las comunicaciones entre el próspero noroeste de la villa y el centro.
Se dividía en tres tramos: la calle Eduardo Dato, la avenida Pi y Margall y la calle del Conde de Peñalver; y la confluencia de las calles Hortaleza, Fuencarral, Caballero de Gracia y Jacometrezo se conocía como la Red de San Luis, por las redes que los vendedores callejeros ponían en sus mercancías para evitar robos y la cercanía de la Iglesia de San Luis. Tras varias denominaciones, en 1981, adoptó el nombre popular por el que todos la conocían: Gran Vía.
Ha presumido de ser la Broadway castiza: musicales, estrenos cinematográficos, visitas de artistas mundialmente conocidos, cafeterías elegantes que atraen a los bolsillos más llenos… Y de tener edificios emblemáticos (Telefónica, Metrópolis o Capitol) y los primeros rascacielos madrileños. Pero, la Gran Vía fue también tumba de muchos. Rebautizada como la “Avenida de los obuses”, las bombas se convirtieron en algo cotidiano durante la Guerra Civil.
En 1910, había 150 coches en Madrid y 600.000 vecinos. Un siglo después, 50.000 vehículos y 185 autobuses circulan por ella y un millón de personas pasean cada fin de semana. Los 180 comercios; el centenar de hoteles, hostales y pensiones y otros tantos dedicados a la restauración, han convertido estos 1.316 metros en foco cultural, financiero y lúdico. Una arteria capaz de unir el cosmopolita y moderno McDonald’s, con el centenario y castizo Museo Chicote.
“Cuando llegues a Madrid, chulona mía/voy a hacerte emperatriz de Lavapiés;/y alfombrarte con claveles la Gran Vía,/ y a bañarte con vinillo de Jerez”. Lamentablemente, quien llegue a Madrid no encontrará alfombrada esta avenida, pero sí una amplia variedad de actos para celebrar todo un siglo de historia.
Especial centenario Gran Vía El País.
Especial centenario Gran Vía El Mundo.
Especial centenario Gran Vía ABC.